Allegro con batuta 5: Música contemporánea

En esta nueva entrega de Allegro con batuta nuestro anfitrión, Iván López Reynoso, nos hablará sobre un tema que en ocasiones se vuelve difícil de aterrizar al momento de debatir sobre música, se trata de la música contemporánea. Esa música que está siendo escrita hoy, en esta época, hace dos años, hace diez… ¿Qué tanto se le puede llamar música contemporánea a la música escrita hace cincuenta años? ¿Qué tanto será contemporánea la música que se está escribiendo hoy? ¿Cuánto tiempo se le seguirá considerando como contemporánea a esa creación del 2021 o del 2020?

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  • Anfitrión: Iván López Reynoso
  • Episodio: 5
  • Duración: 13:46
  • Etiquetas: #AllegroConBatuta, #IvánLópezReynoso, #MúsicaContemporánea, #GustavMahler, #ArturoToscanini, #LeonardBernstein, #Jazz, #Stravinski, #LaConsagraciónDeLaPrimavera

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Allegro con batuta

Capítulo 5: Música contemporánea

Anfitrión: Iván López Reynoso

Rúbrica: Una partitura no es una pieza de museo, no es un monumento inalterable, no es un recuerdo estancado. Una partitura se toca, se platica, se arruga, se escucha. Allegro con batuta. Un podcast de perspectivas y análisis sobre el panorama musical y artístico. Con Iván López Reynoso. CulturaUNAM.

[Habla Iván López Reynoso]: Amigas y amigos de Allegro con batuta me da muchísimo gusto saludarlos en una nueva edición de este pódcast que con tanto gusto emito, junto con CulturaUNAM, para todos ustedes, yo soy Iván López Reynoso y es para mí una gran alegría volver a platicar con ustedes, volver a divagar sobre música, sobre actualidad, sobre arte, sobre todo lo que se está cocinando, en este momento en el mundo, en torno a la creación musical.

En esta ocasión tengo la gran alegría de compartir con ustedes, de platicar con ustedes, sobre un tema que me gusta, me apasiona muchísimo, que es particularmente interesante, lleno de controversia, lleno de vertientes, de ideas, y que, además, será siempre un tema que está puesto en la mesa de las discusiones musicales y artísticas. Me refiero a la música contemporánea. Esa música que está siendo escrita hoy, ahora, en este momento, hace dos años, hace diez… ¿Qué tanto se le puede llamar música contemporánea a la música escrita hace cincuenta años? ¿Qué tanto será contemporánea la música que se está escribiendo hoy? ¿Cuánto tiempo se le seguirá considerando como contemporánea a esa creación de 2021 o de 2020?

Este es sin duda alguna, amigos, un tema que tenía mucha ilusión de platicar con ustedes, puesto que hay mucho que se puede hablar al respecto. Voy a empezar dando un poco de contexto, comentando con ustedes algunas cosas sobre la música contemporánea. A la música de conciertos, comúnmente llamada música clásica, se les suele catalogar, como en muchas otras expresiones escénicas, por periodos temporales. Tenemos como en toda la historia de la cultura y de la música, de las artes: la Edad Media, el Renacimiento, el Clasicismo, el Romanticismo… Y después empiezan, cada vez más, a abrirse las vertientes distintas de creación artística: tenemos Impresionismo, tanto en pintura como en música, tenemos Expresionismo, hay Realismo, hay muchísimas muchísimas vertientes conceptuales que tienen que ver con la manera en la que, en ese momento, los creadores estaban viendo el panorama musical artístico, compositivo-creativo.

Los compositores, amigos, igual que todos los demás artistas, ya sean escritores, pintores, poetas, incluso los arquitectos, los escultores, se rigen siempre con la idea de ser vigentes pero de aportar algo nuevo, de tener una voz, de encontrar pues una identidad. Y la búsqueda de esa identidad puede llegar a través de distintos factores o gracias a más de un factor. Esos factores pueden ser, bien un estado anímico o un estado emocional o un contexto social-político-histórico o la mezcla de todos estos argumentos. Así pues, tenemos que Bach, uno los grandes compositores, pilares del Barroco, tenía como eje central la fe a la hora de escribir, él era un gran hombre de fe, escribió casi toda su música, o la mayoría de su música, pensando en alabar a dios, alabar a los santos, alabar a una deidad. Y tenemos también que, por ejemplo, compositores como Mahler se la viven constantemente buscando una identidad, una conexión emocional; hablando muchas veces de sí mismos, el artista poniéndose al centro de su creación, al centro de su obra.

Así pues, amigos, Beethoven, Rossini, Verdi, Chaikovski, todos estos compositores, a los que hoy vemos como los clásicos de antes, fueron modernos en su época, fueron contemporáneos en su momento, fueron innovadores, muchas veces polémicos. Yo les cuento, por ejemplo, en el estreno absoluto de La consagración de la primavera de Stravinski, uno los grandes ballets del siglo XX, compuesto hace más de cien años, en 1913, se creó una absoluta crisis en el público por la innovación de sonidos que Stravinski estaba presentando a la audiencia. Había gente que ni siquiera sabía qué instrumento era el que abría la obra. La consagración de la primavera de Stravinski comienza con un solo de fagot escrito en una zona muy alta para el instrumento, muy compleja, muy difícil. Y había gente en el público que ni siquiera sabía qué instrumento era ése, por el grado de evolución y de innovación que significó para ese momento la aparición de un solo de este tamaño. Hoy, en 2021, La consagración de la primavera de Stravinski, nos puede seguir pareciendo una obra actual, vigente, nueva, moderna inclusive, a pesar de que tenga más de cien años de haberse escrito. Pero así pasa con muchas otras grandes obras, queridos amigos, porque la gran maestría de las obras maestras radica en que el mensaje que envían es atemporal. Son obras maestras porque trascienden fronteras, trascienden épocas, trascienden ideales, trascienden problemas, trascienden ideologías.

Así pues, quién no se va a seguir emocionando con la Quinta sinfonía de Beethoven, estrenada hace prácticamente 200 años… hace más de 200 años; quién no se va a seguir emocionando con La flauta mágica de Mozart; quién no se va a seguir emocionando con Aida de Giuseppe Verdi. Son obras escritas hace muchos muchos años. Y no se necesita hablar ruso para que nos emocione Chaikovski ni necesita hablar alemán para que nos emocione Wagner ni se necesita hablar italiano para que nos emocione Verdi, porque la gran maestría de sus obras radica en que el mensaje que se está enviando no es necesariamente un mensaje que comunica palabras, comunica emociones. La música es efectivamente, amigos, el lenguaje del alma, el lenguaje emocional del ser humano, tratando de conectar con todos estos factores que hemos mencionado: ideologías, estados de ánimo, emociones, deidades, convicciones religiosas, políticas… Y así como fue moderna La consagración de la primavera en 1913, cuando se estrenó, así cada compositor ha tratado de aportar una visión o un mensaje o una idea nueva al panorama musical. Y, por ende, no es la misma música la que se escribía en 1810, a la que se escribía en 1710; no es lo mismo escuchar una sinfonía de Brahms que escuchar una sinfonía de Haydn; no es lo mismo escuchar una ópera de Puccini que escuchar una ópera de Mozart. Si bien estamos hablando de sinfonías y óperas, hay años en medio que han transcurrido, y en los que han cambiado muchísimas cosas. Los compositores, pues, les interesa ver hacia adelante, les interesa ver hacia el futuro, les interesa ser innovadores y vigentes. Y en esa vigencia radica, queridos amigos, que la música no se puede estar quieta, no se puede estar en paz. Conforme vaya transcurriendo el tiempo, como hemos hablado también en alguna edición anterior de este pódcast, seguirán incursionándose nuevas tecnologías, nuevos mensajes, nuevas herramientas, cada vez habrá más mezcla de sonidos, sonidos nuevos, instrumentos nuevos. ¿Qué hubiera sido, por ejemplo, si Mozart hubiera conocido la música electrónica o si Beethoven hubiera convivido con el jazz? No lo sabemos, porque todo es una evolución constante.

Así pues, la música contemporánea, amigos, trata o su ideal es encontrar una identidad sonora. Y hay muchas maneras de buscar esa identidad sonora. Tenemos, por ejemplo, compositores británicos que tienen una mentalidad o tenemos compositores mexicanos que tienen otra o tenemos compositores alemanes que tienen otra. Hay muchas escuelas y quisiera evitar entrar en demasiados tecnicismos, pero así como hay distintos tipos de películas de cine, así como hay comedia romántica, así como terror, así como hay romanticismo, así como hay comedia en el cine, así también hay distintos estilos de composición en la actualidad. Yo les puedo recomendar, con muchísimo gusto, y esa es otra de las razones por las cuales estoy haciendo esta emisión, que no le tengan miedo a la música contemporánea, que se acerquen a ella. Si no es algo que suelen escuchar comiencen, efectivamente, con compositores del siglo XX, pueden comenzar escuchando Stravinski. Les recomiendo mucho Pulcinella, que es uno de sus grandes ballets, que a pesar de que Stravinski es uno de los grandes compositores del siglo XX, esa música de la Pulcinella está inspirada en Pergolesi, que es un gran compositor del siglo XVIII.

Tenemos también, por ejemplo, dentro del siglo XX, a Puccini, que es un compositor de ópera muy muy famoso, muy querido, muy admirado, con grandiosas partituras en su catálogo y de esta manera pueden irse acercando a la actualidad. Si les gusta el jazz, pueden escuchar a Gershwin o pueden escuchar a Bernstein o pueden escuchar incluso algo de Aaron Copland. Si les gusta el suspenso pueden escuchar la música de Bernard Herrmann para la película Psicosis. Si les gusta la comedia pueden ver y disfrutarán muchísimo reírse con una obra como The rake's progress de Stravinski, que es una ópera maravillosa. Si les gusta Oscar Wilde o si les gusta la literatura pueden acercarse a la Salome de Richard Strauss, que es una excelsa partitura operística, también, a pesar de ser escrita hace muchos años, muy actual y muy vigente, y de esta manera irán acercándose paso a paso a la música de nuestros tiempos. Yo, en estos compositores que les he mencionado, les he hablado de compositores que inclusive fallecieron hace apenas algunos años, algunas décadas. Acercándonos más el presente no podré nunca dejar de recomendarles la música de nuestra queridísima compositora mexicana Gabriela Ortiz, que es una extraordinaria embajadora de la composición mexicana fuera de nuestro país. Y así, amigos, acercarnos al mundo maravilloso, extenso y vasto de la música que se está escribiendo en la actualidad.

Amigos yo soy Iván López Reynoso, espero que hayan disfrutado esta quinta edición del pódcast Allegro con batuta, espero saludarlos en nuestro próximo episodio y espero que sigan teniendo un excelente día.

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[FIN]

Allegro con batuta

Analizaremos el futuro y la actualidad de la música clásica con los ojos de las nuevas generaciones. Platicaremos sobre las propuestas, las vertientes, las alternativas y los factores que intervienen en la reinvención y renovación de las actividades artísticas escénico-musicales. ¿Qué finalidad tiene un concierto? ¿Para qué sirve la música clásica? ¿Está vigente? Estas son algunas de las preguntas que nos plantearemos juntos y que intentaremos contestar en estas sesiones de análisis y reflexión.

Iván López Reynoso

Iván López Reynoso

Anfitrión

Considerado una de las batutas jóvenes más importantes de la actualidad, ha dirigido en países como México, Perú, España, Alemania, Italia y Omán. Es director asociado de la OFUNAM y principal director invitado de la Oviedo Filarmonía en España. Su versatilidad lo ha llevado a dirigir música sinfónica, danza, ballet, espectáculos multidisciplinarios y más de 30 óperas. Colabora frecuentemente con orquestas de prestigio y con artistas como Javier Camarena, Brigitte Fassbaender e Ildar Abdrazakov, entre otros. Es el primer director mexicano en haber participado en el Rossini Opera Festival de Italia, y se convertirá en el primero en dirigir en el Teatro Real de Madrid en enero de 2021.

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