Corriente Alterna T3-6: Entre la pasión circense y la maternidad

En México, la lucha por las maternidades por elección y no por obligación, avanza, simplemente en la CDMX y otras trece entidades del país, ha sido reconocido el derecho a interrumpir un embarazo. Aún así, existen muchas mujeres que tienen que posponer o eliminar la maternidad de sus planes de vida, para no sacrificar sus carreras profesionales. Tal es el caso de bailarinas, trapecistas, y otras profesionales del circo, año con año posponen la decisión de embarazarse por miedo a dejar atrás trayectorias de diez años o más. En este episodio del podcast Corriente Alterna, Karla Hernández nos a preparado una investigación al respecto en la que podremos escuchar los testimonios de tres mujeres que han dedicado su vida al circo, por más de una década, pero que cada año enfrentan el dilema de convertirse o no en madres.

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  • Anfitriones: Karla Hernández
  • Temporada: 3
  • Episodio: 6
  • Duración: 10:22
  • Etiquetas: #Circo, #bailarinas, #trapecistas, #burlesque, #EncuentroDeCircoJoven, #CircoAtayde, #CorrienteAlterna, #Maternidad, #México

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Podcast Corriente Alterna    

La Unidad de Investigaciones Periodísticas (UIP)    

 

Tercera Temporada #PodcastCulturaUNAM    

 

Capítulo 6: Entre la pasión circense y la maternidad 

 

Guión y locución de Karla Hernández 

Mentoría: Rafael Cabrera 

 

Testimonios: Glenda Mora, Heidi Moreno y Giovanna Zamitiz 

 

[Música suave rítmica de fondo 

 

[Habla Karla Hernández]: En México, la lucha por las maternidades por elección y no por obligación, avanza. En la Ciudad de México y otras trece entidades del país, ha sido reconocido el derecho a interrumpir un embarazo. Pero la capacidad de elección de la mujer no radica solo en no maternar, sino en hacerlo con plena libertad. Saberse dueña de su cuerpo y vida no se traduce siempre en el ejercicio libre del derecho a ser madre.  

  

Aún hay muchas mujeres que tienen que posponer o eliminar la maternidad de sus planes de vida, para no sacrificar sus carreras profesionales. Bailarinas, trapecistas, y otras profesionales del circo, año con año posponen la decisión de embarazarse por miedo a dejar atrás trayectorias de diez años o más. 

 

[Habla Glenda Mora]: Yo soy Glenda Mora tengo 29 años y me dedico a las artes circenses y al burlesque, también bailo danzas polinesias, y pues llevo haciendo circo ya como 13 años. 

 

[Habla Heidi Moreno]: Mi nombre es Heidi Abigail Moreno Cruz, tengo 26 años, soy artista multidisciplinaria de danza clásica contemporánea, jazz, ritmos latinos, ritmos urbanos y artista circenses en el desarrollo de aerealismo [o danza aérea]. Llevo dedicándome a las artes desde que tenía 14 años, así que llevo aproximadamente entre 11 y 12 años. 

 

[Habla Giovanna Zamitiz]: Soy Giovanna Zamitiz, soy instructora de danza aérea, tengo 10 años de experiencia aproximadamente. 

 

[Música suave rítmica de fondo] 

 

[Karla Hernández]: El circo, un lugar lleno de sorpresas, risas y asombro. Un espacio preciso, donde se reúnen artistas para mostrar habilidades, destreza y fuerza a través de diferentes disciplinas artísticas, como malabares, suspensión capilar, equilibrismo, payasos, contorsionistas, gimnastas, trapecistas, bailarinas y, por supuesto, aerealistas. 

 

Mi nombre es Karla Hernández, y esta es la historia de tres mujeres que han dedicado su vida al circo, por más de una década, pero que cada año enfrentan el dilema de convertirse o no en madres. Así fue su acercamiento a las artes. 

 

[Entra efecto electrónico]  

 

[Entra Cortinilla]: Bienvenides a Un mundo raro. Post verdad, post pandemia y post patriarcado. Una producción de Radio UNAM y la Unidad de Investigaciones Periodísticas de Cultura UNAM.  

 

[Música suave al fondo] 

 

[Glenda Mora]: A los 16 años empecé, bueno, pasé por San Ángel y vi colgadas unas telas, y dije como, “ay, yo quiero saber qué es eso”. Entonces, ya empecé a tomar clases de danza aérea y de contorsión. Estuve tomando clases, me costó muchísimo trabajo empezar fue, o sea, siento que soy como muy aferrada a las cosas, así que me quedé… porque me costó muchísimo trabajo subirme a la tela. O sea, no sé, fueron varios meses, no fue fácil.  

 

Entonces me aferré y también a lo de contorsión, porque pues duele mucho. Yo creo que igual pasaron meses de estar llorando, de que me dolía muchísimo todo. Entonces, pues ya, me aferré me gustó. Y a los diecinueve años fui parte de un encuentro que hacía el Circo Atayde que se llama Encuentro de circo joven y audicioné junto con una compañera y nos seleccionaron. Después de esa función fue cuando salió la ley del circo sin animales, entonces, nos seleccionaron para hacer ya parte del elenco de Circo Atayde hermanos. Entonces fuimos el remplazo de los animales. [Se ríe] 

 

[Efecto electrónico]  

 

[Heidi Moreno]: A partir de distintos lugares que fui visitando me empezaron a llamar para algunos eventos, para algunas puestas en escena, entonces ya empecé pues a presentarme en teatros, sobre todo. La danza clásica te lleva a muchísimo foros de teatro, entre ellos el Teatro Félix Azuela, aquí en Ciudad de México. Después de ello, qué más continuó… Ah, también probé teatro clases de teatro, después de eso vino un poco del circo a mi vida, empecé a conjugar estas dos cosas, tuve presentaciones en Coyoacán, en un proyecto llamado Cir-Coyoacán, a cargo de Jaime Estévez, un productor de obras. Él fue también quien nos llevó a una gira haciendo un cover de lo de Bely y Beto, que estaba muy sonado, de moda. Nos presentamos igual en distintos teatros en la república, visitando estados como Michoacán, Guanajuato, Guadalajara… ¿Qué otro estado? 

 

Creo que, en realidad, nada más nos radicamos como en ellos y aquí dentro de la Ciudad de México, después de eso, empezó mi interés por el circo y llegó una propuesta aquí en un circo en la Ciudad de México. El primer circo que consideré entrar fue el Hermanos Corona, que fue donde debuté, solamente con un acto que fue el acto de aro aéreo y, pues, todo el panorama cambió. O sea, de distintos escenarios como tarimas, como foros, como teatros, a una carpa así… sí fue completamente otra visión.  

 

[Efecto electrónico]  

 

[Giovanna Zamitiz]: Bueno, mi trayectoria empezó, creo que cuando tenía como dieciséis años, que hice gimnasia, no es artística, sino olímpica pero nunca fui a competir. Entonces, de ahí pasó un tiempo en que dejé la gimnasia y luego empecé a tomar clases de danza aérea. Entonces, desde que era niña yo tomaba clases de diferentes danzas, pero nunca me había gustado una como tal, hasta que empecé a tomar danza aérea.  

La danza aérea la conocí en un curso de verano, yo trabajaba siendo monitora, entonces, tienes que participar con los niños y en una clase me pidieron que estuviera ahí y participara. Y me gustó y se me hizo muy fácil.  

 

[Música de percusiones a fondo] 

 

[Karla Hernández]: Ser artista circense implica un reto constante, ya que siempre están trabajando por la perfección de trucos y habilidades para impresionar y brindar un acto espectacular al público. Entre ensayos, entrenamientos físicos, preparación de clases, múltiples trabajos, trasladarse de un lugar a otro y brindar funciones, las opciones al final de la jornada son muy pocas. 

 

Para Glenda cuando termina el día ya no queda tiempo ni energía para poder hacer otras actividades, el cansancio se apodera de su mente y cuerpo. Iniciar el día con ensayos, dar clases y entrenar por la noche…Distintos días, mismo cansancio 

 

[Glenda Mora]: No sé, siento que cada día es un día diferente, pero es un día igual de pesado… 

 

[Efecto electrónico]  

 

Pues ahorita estoy ensayando en las mañanas, estoy… tengo un show que va a ser de tango, entonces estoy tomando clases y ensayando tango. De ahí tengo que dar clase y de ahí, pues yo entreno, después de la noche, entonces, ahí se me va todo el día, ya no… o sea, desayuno, voy a mi clase también, pues yo vivo muy lejos, entonces, los traslados son muy pesados, la verdad, yo creo que si no tuviera coche no podría hacer lo que hago viviendo tan lejos. Vivo por la caseta Cuernavaca, entonces moverme es todo un tema. Normalmente me hago una hora a cualquier lado que vaya de lo lejos que estoy. 

 

O sea, digamos que estoy cerca y depende el tráfico, también, luego se les ocurre cerrar la caseta o hacer… ¿no? O sea, he tenido días que regresando de dar clase está cerrada la carretera y he estado cuatro horas esperando que la vuelvan a abrir. Entonces, eso. ¿No? Y ya estoy cansada de dar clases de entrenar. 

 

[Karla Hernández]: Giovanna dice que uno de sus motores principales es la responsabilidad, el compromiso y el amor por su trabajo. Y que esto, Incluso, le ha permitido continuar con el show a pesar del cansancio, enfermedad, angustia o tristeza. 

 

[Efecto electrónico]  

 

[Giovanna Zamitiz]: Soy muy responsable, o sea, independientemente de lo que llegue a pasar en mi vida privada o de diversión, siempre tengo en la mente que tienes que cumplir al día siguiente con los trabajos, con los eventos que te vayan surgiendo y que al público o a tu jefa o a lo que sea no le importa como tú estés. Entonces, tú tienes que cumplir y agarrar y levantarte, así estés enferma, así este es cruda, así lo que sea, tú tienes que cumplir, entonces en primera instancia, creo que la responsabilidad es una de las herramientas que más uso. Y la segunda, es ver esta parte de que sí es mi trabajo, pero sí es algo que yo amo infinitamente, o sea, es algo que personalmente me llena y que, incluso, muchas veces, por muy mal que me siente emocionalmente, es algo que me saca de este mundo, como de estrés y lo siento, o sea, me divierto, le sacó el mayor provecho.  

 

[Música de fondo] 

 

[Karla Hernández]: El amor a las artes circenses que Glenda, Heidi y Giovanna demuestran en cada espectáculo y en sus clases, las ha llevado a construir una carrera artística reconocida, llena de aplausos y admiración. Pero cuando el telón baja, las luces se apagan, los aplausos cesan y la función termina, detrás de ellas quedan también sueños interrumpidos. Uno de ellos es maternar. 

 

[Glenda Mora]: Sí, es este es un tema como muy importante para mí, porque yo desde niña, o sea, siento que sí, o sea, muchas niñas juegan a ser mamás y así, pero yo sí siento que desde, o sea, desde chiquita como que era algo, que a mí me llamaba la atención y como que me movía muchas cosas. Y me cuentan que me preguntaban como “ay, ¿qué quieres ser de grande?”, y yo contestaba “mamá”. O sea, es para mí algo que siempre he querido y cada año que pasa siento que es más difícil. 

 

[Música de fondo] 

 

[Karla Hernández]: El deseo de convertirse en madres, implica un reto para las artistas circenses. Imaginarte cómo serías, cómo te verías si fueras mamá, te llena de emociones tan diferentes: puede ser miedo, alegría, preocupación, sorpresa, curiosidad, pero para Glenda y Giovanna la angustia es una sensación particular. Una angustia total ante la incompatibilidad entre elegir ser madres y continuar con su carrera artística. Una decisión por la que optan año con año para no perder sus trabajos. 

 

[Giovanna Zamitiz]: Creo que el sacrificio más grande que he tenido que hacer es dejar ir una expectativa de vida, que yo ya tenía planeada. Bueno, no planeada, porque salió como de la nada, yo no tenía este sueño de ser madre en ningún momento, y en algún momento se presentó… pues la oportunidad de. Y yo tuve que claramente decir bueno: si tú quieres ser madre vas a tener que dejar esto, esto y esto, y vas a tener que cambiar esto y esto y esto.  Y aunque yo tenía todas las ganas y todo el amor, pues no, no fue el suficiente como para yo decir quiero dejar mi vida como es. Porque como lo dije yo amo mi trabajo, amo mis alumnas, amo mi vida, amo esta independencia de poder modificar todo. Entonces, pues sí, creo que ese es una de las cosas más grandes que he tenido que dejar ir para poder seguir con esto. 

 

[Glenda Mora]: Pensar en embarazarme en este momento, sería dejar muchas cosas, más también por esta parte de lo económico, o sea tendría que replantearme toda mi vida, ¿no? Es también pensar que voy a tener que dejar de hacer ejercicio, ¿no? Entonces, por lo menos dar función ya va a ser complicado, hasta tal vez, muchos años después. Pero sí, o sea, como la parte siento que, en este, o sea, en lo que a lo que yo me dedico sería un poco dejarlo todo más, como en la situación en la que estoy yo ahorita viviendo.  

 

Yo he pensado como sí me gustaría ser mamá, pero que estén pasando como cosas muy específicas. Yo no sería mamá soltera, por ejemplo, ósea no. Siento que si voy a ser mamá tiene que estar el papá. Y tiene que ser alguien que tenga dinero para que yo no me esté preocupando por nada, o sea, yo no quiero vivir como esa etapa de mi vida preocupándome y quiero darle pues lo mejor. Que yo no tenga que estar, “ay no, el dinero”. Y yo sé que con el empleo que tengo voy a estar preocupada todo el tiempo por el dinero. 

 

[Música suave de flauta a fondo] 

 

[Karla Hernández]: La maternidad tiene un punto de “inflexión” en la carrera profesional de cualquier mujer, pero en el mundo del circo esta situación se complica. Esta disciplina artística continúa arraigada a estereotipos, como el mantener una figura y talla exacta, a lo que se suma una precarización laboral constante, al ser empleos mal remunerados, sin seguridad social ni garantías laborales. 

 

Dichas situaciones reducen dramáticamente las posibilidades de desarrollo profesional, familiares y sociales de una artista circense. La duda constante entre ser o no madre es atizada por las dificultades ya existentes en el emprendimiento circense, a las que se suman contratos temporales y discriminación por género. Para Glenda el sueño de convertirse en mamá se percibe como algo lejano. 

 

[Glenda Mora]: Me pasa que cada año que empieza tengo una crisis, ya la identifiqué, desde hace como dos años. Como que pienso: “es un año más en el que todavía no soy mamá”, y cada vez lo veo más lejos. Porque sí, o sea, yo quiero ser mamá con cosas muy específicas, o sea, que estén pasando cosas muy específicas. Y si no están pasando, o sea, también yo ya dije me va a doler muchísimo no poder ser mamá, pero va a ser lo mejor, porque también yo no quiero sufrir y, que el bebé también sufra como de alguna forma, teniendo esa dinámica.  

 

Entonces, cada vez, justo que como yo decir no tengo novio. Eso de entrada ya, o sea, como, que no tengo novio, no conozco a alguien que diga, “Ah, sí, también me gustaría hacer”, o sea. También cada vez siento que menos personas quieren ser papás, entonces, es encontrar a alguien y luego pues que esta parte de lo económico que es importante. Entonces, como que sí justo cada vez lo veo más lejos, pero cada vez también estoy haciendo como las paces con la posibilidad de que puede no pasar. Y que siento que cada vez eso se va haciendo más real que ser mamá. O sea, como… es lo más cercano que tengo ahorita. Entonces, sí me duele mucho y sí, o sea, he tenido momentos de estar súper triste y llorarlo y todo, pero también creo que es lo mejor. O sea, si no pasa en las condiciones que yo quiero que pase, no lo haría y prefiero que no, y prefiero aceptarlo, a sufrirlo. 

 

[Música suave nostálgica de fondo] 

 

[Karla Hernández]: Para las artistas, la idea de convertirse en madres les genera sentimientos de temor, dudas y preocupaciones. Para ellas, proyectar un futuro en el que al menos durante un año no puedan ejercer su profesión, no sólo significa la falta de ingresos, sino la incertidumbre por posibles cambios físicos, emocionales y hormonales en un cuerpo acostumbrado al trabajo físico constante. Volver a recuperar la fuerza y la flexibilidad es, en palabras de Giovanna, “aguantar nuevamente el dolor y acostumbrar a tu cuerpo”. 

 

[Giovanna Zamitiz]: Los cambios físicos creo que son de los más fuertes, porque pues a lo que me dedico es totalmente corporal, es todo el tiempo estar haciendo esfuerzo; todo el tiempo estás cansada, todo el tiempo tienes hambre. Entonces, tener como un alguien que viva dentro de ti, es prestarle o regalarle tu cuerpo. Y si tu trabajo depende de ese cuerpo, entonces ya lo estás dividiendo en dos, y para ti ya no es sostenible. Entonces, en primera instancia, tendría que bajar el ritmo tanto laboral, como de entrenamiento que tengo.  

 

El dejar de entrenar nueve meses, un año casi, y luego regresar, es de las cosas que más fuerte creo que te puedes encontrar. Porque, uno, si dejas tus trabajos, volver a encontrar nuevos trabajos, que te vaya a lo mejor o igual de bien, que te den la misma estabilidad, no va a ser lo mismo. Entonces hay que esforzarse. Y luego es volver a retomar esta cosa física que, pues obviamente perdiste y que ahora tienes que darle chance a tu cuerpo de retomar de volver a ser fuerte, de volver a ser flexible, de aguantar el dolor físico que conllevan las telas, el aro, el aparato que hagas, es un dolor.  

 

Entonces, volver a acostumbrar tu cuerpo a eso ha de ser muy difícil, y yo creo que mentalmente ha de ser peor. O sea, si uno normal en la vida, siempre está pensando que hay más maestros, que hay gente que hace más cosas que tú, que le va mucho mejor. Imagínate descansar un año y decir, “¿Y ahora qué? ¿Y ahora cómo me acomodo?” 

 

[Música suave nostálgica de fondo] 

 

[Karla Hernández]: En el caso de Heidi, pensar en los cambios físicos que podría conllevar un embarazo; la hace reflexionar en que su herramienta de trabajo, su cuerpo, se vería afectado. 

 

[Heidi Moreno]: Primero que nada, sería los cambios físicos, o sea, es lo primero que pienso: ”mi cuerpo es mi herramienta de trabajo.” Entonces, que se afecte de forma física desgraciadamente esto del circo es mucho de cómo te ves. Entonces, sí nos piden cierta talla, cierta figura y, de repente, romper ese molde, pues no cualquiera lo acepta. Entonces, uno de los sacrificios sería, pues físicamente como va a cambiar tu cuerpo esa decisión, además de la parte de si te va a dejar trabajar o no. 

 

[Música rítmica percusiones de fondo] 

 

[Karla Hernández]: El miedo a un cambio físico de alto impacto no es el único que las acompaña. También les preocupa dejar de escuchar los aplausos   

 

[Heidi Moreno]: Dejar de ser artista, dejar la parte artística. Aunque sé que yo amo la docencia y es algo, que, pues sé que me podría mantener hasta de viejita, es una de las metas, pues saber que ya no voy a ser la artista a quien le aplaudan, a quien vean, esa parte sí me dolería mucho así de (finge grito). Por eso tendría que tomarme como antes todo un proceso de pensarlo bien, meditarlo y hacerme a la idea de, “ok, sí quiero esto, sacrificando esto otro, pero va a valer la pena. 

 

[Karla Hernández]: “¿Qué tan viable es seguir haciendo lo que hago si tuviera un hijo?” Es la pregunta que Glenda Mora, dice que se hace con más frecuencia. 

 

[Glenda Mora]: Como pensar mi vida, que doy funciones y me encanta dar las funciones una vez a la semana y pensar en dejar eso, por ejemplo, y ahora justo es son cosas que pienso más. O sea, como, qué tan viable es seguir haciendo lo que hago teniendo un hijo. Que también yo sé que si estoy con alguien, voy a necesitar que esa persona se involucre de la misma forma en la que yo estoy involucrada para que yo siga haciendo mis cosas. Y eso también es difícil, o sea. Entonces, a mí me encantaría ser mamá y en algún momento seguir haciendo lo que hago. O sea, seguir dando funciones. 

 

[Música rítmica percusiones y bajo] 

 

[Karla Hernández]: Giovanna, Glenda y Heidi, se dicen conscientes de que hoy en día, en este presente y en estas circunstancias, convertirse en madres no es una decisión óptima para su carrera artística. A pesar de la emoción, que conlleva esta etapa en sus vidas, embarazarse es, por lo pronto, un sueño interrumpido. 

 

[Giovanna Zamitiz]: En este preciso instante no, no estaría dispuesta a dejar mi vida por ser madre. Que esté todavía en mis sueños, en mis esperanzas, existe. Pero sí tengo bien claro que debe de ser en es con situaciones específicas, con una persona que sé me va a apoyar en el trayecto. La segunda sería que tuviera ya algo estable, o sea, algo mío y creo que esa es la más importante, o sea, si yo ya tuviera mi academia, mi espacio, mi lugar, con mis maestros, yo creo que a los seis meses yo ya diría, ya, este es el momento. 

 

Y pues sí, en algún momento no hace mucho sucedió, esta cosa, pues que se presentó el momento para hacerlo y pues decidí que no. Porque no tengo ninguno de estos factores, que ya mencioné. Entonces, pues sí, tristemente lo sufrí mucho, lo lloré mucho, y muy en el fondo, aunque yo sabía que era lo ideal para mi seguridad emocional y económica, sobre todo, yo sí lo sentí mucho, emocionalmente. O sea, estuve en depresión unos meses, y pues este proceso obviamente te detiene unas semanas o unos meses para que tu cuerpo recupere. Entonces, también tuve que pasar este proceso de descansar, de no poder entrenar, cuando eso es lo único que me llena.  

 

Entonces, sí fue muy difícil para mí, sigue siendo muy difícil tener que haber elegido, pues mi estabilidad, a no generar ese sueño. Y siempre va a estar en mi cabeza, el “Bueno, ¿y si no se da el momento? ¿Y si la situaciones nunca se dan para que pase eso, qué va a pasar?” Pero pues es algo que con lo que decidí vivir y, pues trato de no pensar mucho en eso. 

 

[Efecto electrónico]  

 

[Heidi Moreno]: La Heidi de aquí a unos 10 años aún te diría, “no, no lo tomaría. De aquí a 10 años no.” Estoy muy consciente de que no podría hacer algo como eso, porque no estoy lista para hacerme a esa idea de… y porque soy consciente de lo que quiero hacer todavía. Estoy rodeada de gente que empezó con esto desde que tenían tres años y su vida entera. Entonces, yo realmente soy un bebé de dos años (que llevo en carpa), y siento que me hace falta probar más cosas, también desarrollarme más a mí en esa en ese ámbito, entonces realmente ahorita, no. 

 

[Música suave rítmica de fondo] 

 

[Karla Hernández]: De acuerdo a El Consejo para prevenir y eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), el embarazo se ha construido socialmente como una imposibilidad para el desarrollo de las mujeres, o como un momento transitorio que las pone en vulnerabilidad. Caso contrario a los hombres, quienes no enfrentan las mismas dificultades. 

 

[Giovanna Zamitiz]: No, ellos no son gestantes, entonces, pues ellos pueden tener a su pareja embarazada y seguir laborando. Para nosotras ya no es viable esa opción, o sea, puedes trabajar los seis primeros meses, pero después ya no ya no se puede, o sea, por seguridad tanto tuya como de tu bebé ya no es viable. Entonces, ellos no se enfrentan a esta situación como de decisión primero, y después de gestar. 

 

[Efecto electrónico]  

 

[Heidi Moreno]: La vida de una mujer en carpa está rodeada de machismo. En más de una ocasión ha sido como toparse con estos problemas, que creíamos que ya no existían, de hombres teniendo hijos regados en todos lados. Y me ha hecho pensar así de y, “¿Tú te preocupas por cómo cambia tu rutina?, ¿qué estás sacrificando tú?” Y no, realmente no lo hacen. Ellos siguen saliendo como si nada, ellos pueden seguir trabajando, porque para ellos el “yo estoy manteniendo la casa y con eso tengo”. Entonces, sí considero que ellos no, no miden esos riesgos, es más fácil para ellos. 

 

[Música suave lenta y melancólica de fondo] 

 

[Karla Hernández]: Todas las mujeres tienen derecho de decidir si quiere o no maternar, y a decidir el momento ideal para hacerlo sin tener que preocuparse por el riesgo de perder su empleo, o no poder retomar su actividad profesional por cambios en su cuerpo.  

 

En el arte circense, aún falta un largo camino por recorrer, para que no se tenga que decidir entre un trabajo y la maternidad sin pensar en todo cambio físico y emocional que podría conllevar. 

 

[Música suave rítmica de fondo] 

 

Locutor:  

Investigación: Karla Hernández 

Mentoría: Rafael Cabrera 

Música y producción: Yeudiel Infante 

 

[Entra efecto electrónico]  

 

[Entra Cortinilla]: Esto fue Un mundo raro. Post verdad, post pandemia y post patriarcado. Una producción de Radio UNAM y la Unidad de Investigaciones Periodísticas de Cultura UNAM. Visítanos en corrientealterna.unam.mx 

 

[Fin del Podcast] 

 

Corriente alterna

Varios / UIP

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Anfitriones

Corriente Alterna pódcast: jóvenes que interpelan el presente y el futuro. Retrato sonoro de un México diverso y contradictorio. Historias para llevar en el bolsillo. Entrevistas a profundidad. Voces que cuentan un país en continua transformación. Crónicas desgarradoras de madres que buscan a sus hijes; pero también historias de barcos que cruzan el océano para conquistar Europa. Géneros fluidos, feminismos, derechos humanos y territorios. Este es un llamado a escuchar y a escucharnos, a aceptar la disonancia, la disidencia y el ruido.

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