Corriente Alterna T3-7: Masculinidades Generación Z
A raíz de movimientos como el #MeToo de 2019, en este capítulo de Corriente Alterna, Abraham Saldívar reflexiona sobre la construcción de nuevas masculinidades, tanto en las generaciones anteriores (incluida la de su abuela) como en la suya, la generación Z.
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#PodcastCulturaUNAM
Podcast Corriente Alterna
La Unidad de Investigaciones Periodísticas (UIP)
Tercera Temporada
Capítulo 7: Masculinidades Generación Z
Investigación: Abraham Saldívar
Mentoría: Sergio Rodríguez-Blanco
Testimonios: Oscar González (profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM), Ethan Rivera (estudiante Facultad de Psicología), Gabriel Arenas (estudiante Facultad de Psicología), Eduardo García (estudiante Facultad de Psicología), Alán Hernández (camarógrafo del canal de noticias, Capital 21, el canal de la Ciudad de México y apasionado del arte), Alicia Zappi (la directora de organización Río Abierto)
[Entra efecto electrónico]
[Entra Cortinilla]: Bienvenides a “Un mundo raro” post verdad, post pandemia y post patriarcado. Una producción de Radio UNAM y la unidad de investigaciones periodísticas de Cultura UNAM.
[Música oscura a fondo]
[Habla Abraham]: Pocos dolores de cabeza se asemejan al de tener tantas opciones en qué pensar. Con los hombros caídos y la mirada perdida, me vienen a la mente las palabras de mi abuela: Insistente en lo bonito que le parezco, ella me dijo: “El hombre debe ser feo, fuerte y formal”. Entrecierro los ojos, intentando entender cómo encajo en eso.
No quiero dejar de ser bonito, pero tampoco quiero que se ponga en duda que soy hombre. Vivo en esa contradicción, y por mucho tiempo pensé que era normal. ¿De verdad eso es ser hombre? ¿O es más como dice Bad Bunny, “que los hombres lloran, pero siguen facturando”? Sea como sea, ya no me parece tan simple. Creo que es momento de buscar otras respuestas.
[Beat de una canción de reggaetón]
A los 24 años, pienso en la idea de lo que “debería” ser un hombre. Duro, sin mostrar nada que se salga de ese molde. ¿Por qué sigue ahí esa expectativa? Lo curioso, es que no soy el único que lo piensa. En esta búsqueda, me doy cuenta de que muchos de mi generación, la Z, también se están oponiendo a ese mandato de género y están construyendo algo nuevo, algo que no tiene que ver con ser siempre el más fuerte o el más exitoso.
[Música sobria sonidos arrítmicos]
No puedo quedarme solo con lo que pienso, necesito respuestas, necesito contrastar con alguien que haya recorrido este camino antes. Preparo mi silla, una libreta, una pluma para sentarme con Óscar González, que lleva años estudiando la masculinidad desde la academia. Hablar de un acto tan común, como un corte de cabello, me hace pensar en todo lo que damos por sentado cuando hablamos de cómo “debería” ser un hombre.
Entre ser el hombre rudo de siempre o el que sigue facturando mientras llora, hay una distancia enorme. Aquí, junto a otros, busco…, buscamos nuestro lugar.
[Sonido de salón de clases: estudiantes moviéndose y bancas]
Óscar González, profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, no solo es un experto en teoría de género, sino también un testigo directo de su impacto.
El tono de su voz cambia al compartirme su experiencia trabajando con estudiantes desde que se incorporó a la planta docente en 2019. En marzo de ese año, el #MeToo irrumpió en redes sociales mexicanas para denunciar actos de acoso y abuso sexual hacia las mujeres. Y mientras me lo cuenta, enderezo la espalda… También me afecta a mí ¿Cuál es mi lugar en todo esto?
[Habla Óscar González]: Cuando doy el primer semestre de esa asignatura, sucede el boom feminista, el tsunami feminista en la universidad, lo que me lleva de nuevo a reorientar el tema, porque ya no podía quedarme sólo con una visión teórica, con la discusión analítica, sino que también había, sobre todo, un compromiso político con lo que las estudiantes estaban exigiendo.
[Música suave oscura]
[Abraham]: Óscar, con una maestría en Sociología Política y una trayectoria de más de dos décadas promoviendo la discusión sobre las masculinidades en la academia, hoy se pregunta, qué les toca a las personas que se identifican como varones hacer, tras las denuncias de violencia y acoso hacia estudiantes.
[Óscar González]: ¿Cómo iba a ser el ambiente que se iba a crear en la universidad, y especialmente en la Facultad, después de todo lo que implicó la denuncia de casos de violencia y acoso que vivían las estudiantes en la Facultad y que, en el caso de los varones, nos llevaba a asumir un compromiso ético-político para transformar esas realidades?
[Música introspectiva mezclado con el sonido de la manifestación feminista]
[Voz en off de mujeres en protesta]: Alerta que camina la marcha feminista por las calles de Lima.
[Música introspectiva mezclado se mantiene]
[Abraham]: Mi primer acercamiento al panorama, me recuerda algo que Óscar también vivió como profesor: el paro por violencia de género en la UNAM. Mi inicio en la universidad fue también en 2019. Scrolleo en Facebook y encuentro un enfrentamiento en Ingeniería a causa de denuncias de acoso a mujeres. Y así en muchas otras facultades. Luego llegó el COVID y frenó todo, pero el activismo de mis compañeras no se detuvo. En 2020, se creó la Coordinación para la Igualdad de Género y, fue en ese momento cuando, Óscar se sumó como facilitador en los círculos de masculinidades.
[Óscar González]: Y el semestre pasado estuvimos en uno que se abrió en la Facultad de Psicología, con estudiantes de la Facultad de Psicología. Fue un círculo de lección muy emotivo, muy afectivo, con estudiantes de tu generación, de esos que tú estás buscando para este ensayo, para este trabajo de investigación.
[Música introspectiva se mantiene suave]
[Abraham]: Uno de estos círculos llama ahora mi atención, por una razón particular: está dirigido a alumnos de la Facultad de Psicología. Personas con las que comparto el mismo rango de edad y tienen la misma inquietud que yo, ¿Qué significa ser un hombre hoy en día?
[Sonido de teclear en una computadora]
En la facultad de psicología, hay una sala espaciosa diseñada para albergar a unas veinte personas. Las sillas, de respaldo alto, están dispuestas de manera que fomentan la interacción. Óscar me habla sobre su experiencia con ellos.
[Óscar González]: Y este grupo de reflexión con Psicología fue bien interesante. Me movió mucho y me dio otro horizonte, porque son jóvenes dispuestos a preguntarse mucho, muchas cuestiones. Son jóvenes que también están dispuestos a ser reflexivos.
[Música con ritmo medio se mantiene a fondo]
[Abraham]: Después de que Óscar me cuenta sobre el círculo de reflexión, me doy cuenta de que no estoy solo. En el círculo están Ethan, Gabriel y Eduardo, otros hombres de mi generación. Al conocerlos, me cuentan que cada uno busca cambiar y aprender. Ethan me cuenta:
[Habla Ethan Rivera]: Mi tutora nos comentó, que se había abierto este círculo de encuentro y que, pues, nada más nos comentó, así nos dio un papelito, un... este, para los libros, ¿cómo se llaman? Este... separadores.
[Abraham]: Gabriel me dice:
[Gabriel Arenas]: Yo soy justo becario del programa integral del trabajo con hombres, entonces como que me dicen, a pus, o sea además de las actividades en las que apoyo, me dijeron, pus puedes acercarte como participante.
[Abraham]: Eduardo me comparte:
[Habla Eduardo García]: Me llamó la atención, como saber qué onda, ¿no? Pensé: ‘Tal vez es como Alcohólicos Anónimos, no lo sé, no.
[Música electrónica]
[Abraham]: Ethan Rivera es el segundo de dos hermanos; Gabriel Arenas se mudó de Tijuana a la Ciudad de México; y Eduardo García tiene dos familias, una monoparental y una adoptiva. Ellos son estudiantes de la Facultad de Psicología y usuarios del círculo de reflexión. Sin duda compartimos una interrogante, pero ¿será que su abuela les habrá causado la misma inquietud que me causó a mí? Tal vez no su abuela, pero alguien cercano. Eduardo, por ejemplo, me habla de su relación sentimental con una compañera de la carrera de Psicología.
[Eduardo García]: Y yo creo que un ejemplo claro es con mi pareja, ¿no? O sea, yo siempre, al menos el tiempo que llevo con ella, me llevo muy bien, tengo una buena comunicación. Sin embargo, sí es algo que ella me mencionaba, que a veces me cerraba, me cerraba no al hecho de hablar, sino al expresar yo lo que siento. No, no explotaba, no había ningún problema con eso, pero en el momento en el que empecé a expresar ella me dijo ‘es que ya entiendo mucha muchas cosas de ti.
[Música de percusiones ritmo suave]
[Abraham]: Eduardo, que es psicólogo y trabaja ayudando a otras personas a expresar sus sentimientos, me explica que tiene dificultades para expresar los suyos. En cambio, Ethan empieza a cuestionar lo que significa ser hombre cuando escucha a sus compañeras hablar de sus experiencias.
[Ethan Rivera]: A través de las vivencias de ellas, que son como vivencias diferentes a las que puede tener un hombre, yo empecé a cuestionarme sobre el papel que yo tenía dentro de ese espacio.
[Música tono grave va a fondo y permanece]
[Abraham]: El 8 de marzo de 202,2 al final de una clase por zoom, un compañero se despidió de la profesora con un "Feliz Día de la Mujer". Un gesto cordial, pero me hizo pensar. La tarea que nos asignó para la siguiente clase: analizar un capítulo del libro Las estructuras elementales de la violencia, de Rita Segato.
Al leer sobre cómo las normas sociales moldean a los hombres y convierten la sexualidad en una herramienta de poder, no pude evitar sentir un escalofrío recorrerme la espalda. La profesora nos mandaba una indirecta. Me vi reflejado en las páginas, cuestionando si alguna vez, con mis silencios, mis bromas o mis actitudes, había contribuido a perpetuar esta cultura machista. Nos encontramos con lo que Michael Kimmel denomina la “crisis de la masculinidad”. La expectativa de siempre ser fuerte, protector, caballeroso, líder, ya no resuena en nosotros.
[Sonidos de disparo en Call of duty y música grave tensa con percusiones]
[Abraham]: El control de Xbox se siente tan exacto al tacto. Nunca he disparado un arma, pero pienso que no es diferente de jalar el gatillo en Call of Duty.
Ahora que lo pienso hay videojuegos que nos inculcan la competencia y la destrucción. Siento el cuerpo tenso y mentalmente atrapado en estos pensamientos de crítica hacia todo. ¿Cuántas veces nos hablan de la importancia de construir, cuidar y sentir?
Esta visión limitada de lo que entraña ser un hombre se ve reflejada en los roles de género: la heterosexualidad obligatoria, la imposibilidad de tener amistades femeninas y la prohibición de mostrar vulnerabilidad. Al escucharlo, me pregunto si puedo construir nuevas masculinidades. Como dice el profesor Óscar.
[Óscar González]: Una cuestión era la parte teórica analítica, que siempre es muy importante en este proceso reflexivo de cómo nos conformamos como varones, pero por otro lado también era importante qué se estaba gestando. Qué posibilidades teníamos al igual que las feministas, a tener un espacio en que los hombres empezáramos a posicionarnos y a criticar, sobre todo, estas condiciones de género que nos daban un lugar de privilegio”.
[Música de percusiones suave]
[Abraham]: Muchos de nosotros estamos buscando una nueva forma de ser hombres. Los expertos llaman a esto las “nuevas masculinidades”.
Pero para nosotros, se trata de algo más simple: encontrar una manera de ser más auténticos, más vulnerables, más equitativos.
Este cambio no es algo que logremos solos, y ahí es donde los círculos de reflexión entran en juego. Para entender el espacio, Eduardo e Ethan me explican más características del círculo donde participan. Eduardo señala los beneficios de tener un momento para ser él.
[Eduardo García]: Entonces ese lugar para mí era como un momento de la semana en donde yo podía ser ese ser que yo sé que puedo ser, pero que en la realidad no lo soy.
[Abraham]: Algo parecido me cuenta Ethan.
[Ethan Rivera]: En ese momento que entro a ese grupo de encuentro y me encuentro en un espacio seguro donde puedes hablar, donde puedes platicar de tus vivencias, donde puedes escuchar a otras personas hablando de lo que les pasa y, de alguna forma, reflexionar y vivir a través de ellos.
[Música introspectiva]
[Abraham]: Hay pocos espacios como este. Muevo mucho mis manos y miro al cielo. Sin duda, la universidad facilita estos momentos de autorreflexión, y no sólo en el ámbito académico. Me pregunto qué alternativas hay; qué hacen otros hombres de la Ciudad de México.
[Rumor de ciudad y movimiento en las calles]
Camino del metro Insurgentes Sur a la calle Moras 533, en la Colonia del Valle Sur. Miro a mi alrededor y le envió un mensaje a Alán Hernández, “Hola, ya estoy afuera”. Espero en la entrada del edificio donde trabaja para encontrarme con él a su hora de salida. Recibo tres notificaciones: “Hola”, “No te veo” y “¿Por dónde?”
Lo veo en bicicleta al otro lado de la calle. Decidimos ir a una cafetería cercana por un helado. Me habla un poco sobre él.
[Alán Hernández]: Soy camarógrafo de un canal de noticias, para Capital 21 que es canal de la Ciudad de México. Soy un apasionado de la fotografía, del arte y de actividades que tengan que ver con él; con lo incongruente o lo, o con el otro lado del pensamiento. ¿No? El lado izquierdo del cerebro, sería un poquito de mí.
[Abraham]: Converso con Alán porque asiste a un círculo de terapia psico corporal en la organización Río Abierto. Es la sede en México de una organización fundada en Argentina en 1966 por la psicóloga y bailarina María Adela Palcos. Su objetivo principal es promover el desarrollo integral del ser humano mediante el movimiento, la expresión y la creatividad. Le pido que me cuente su experiencia:
[Alán Hernández]: Vivo ese proceso, me quede encantado; la gente ahí es hermosa. El proceso físico es muy bonito porque tiene que ver con aprender a darte cariño, y a dar cariño, de una manera donde no está implícito lo sexual.
[Música de percusiones, suave, remata]
[Abraham]: Alicia Zappi, la directora de la organización, explica cómo se lleva a cabo la terapia. Me menciona que, aunque es posible entenderla teóricamente, es más fácil comprenderla si se experimenta personalmente.
[Habla Alicia Zappi]: La energía se va incrementando. Empezamos desde movimientos simples hasta movimientos más complejos y más expresivos; trabajamos con la voz, y gritamos, nos podemos empujar o nos podemos abrazar. Sacamos toda la gama expresiva que viene al caso en el momento en que se va manifestando. Entonces, para los hombres es como muy enriquecedor.
[Música de percusiones, suave]
[Abraham]: Alicia nació en Argentina y se mudó a México en 1978. Para entrevistarla, llego a un edificio blanco con detalles azules. Al entrar, me pide dejar mi calzado en un mueble de la recepción. Subo tres pisos hasta una sala con un equipo de sonido y una pantalla para las clases por Zoom. El piso es de foamy y hay un ventanal con vista a la calle. En este círculo se abordan diversos temas, y Alicia señala que, por lo general, los chicos llegan con un problema específico.
[Música de percusiones, suave, remata]
[Alicia Zappi]: O sea, puede ser que antes de empezar la sesión con el grupo de masculinidades, por ejemplo, primero hablamos. No llegan los chavos, este grupo que son hombres jóvenes, cuentan lo que les está pasando en su vida; siempre son situaciones bien repetitivas. Después de maltratar mujeres durante mucho tiempo, alguna les puso alto. Entonces, están destruidos, lloran, se tiran al suelo y no saben cómo se maneja eso.
[Música del Rock interrumpida por una Salsa]
[Abraham]: La terapia psico corporal usa la música para guiar el movimiento.
Alicia, que empezó a ofrecer este tipo de sesiones en los noventa, nos enseña que el cuerpo también puede expresar lo que sentimos. En 2019, el Movimiento de Hombres por las Relaciones Igualitarias llegó a Río Abierto, para aprender cómo manejar sus emociones a través del cuerpo. Justo en ese momento, Alán le propuso a Alicia armar un grupo de jóvenes para trabajar sobre lo que significa ser hombre.
[Alicia Zappi]: Y él empezó a hablarles y a juntarlos y fue el que los, los reunió un primo de él y compañeros de trabajo y compañeros de la prepa y compañeros de la secundaria y compañeros de la infancia.
[Música introspectiva suave se mantiene]
[Abraham]: Inicialmente, aquel grupo estaba compuesto por tres personas, pero creció hasta llegar a treinta y cinco. Alán me cuenta que la terapia de movimiento constante, la respiración consciente y el contacto con la tierra, le hicieron darse cuenta de que no era el único que se beneficiaba de ellas.
[Alán Hernández]: Me interesa hacer un grupo, le dije a Alicia, porque tengo a estos amigos en este proceso. Me gustaría que ellos tomen esta herramienta para que mejoren sus procesos personales y laborales, porque entre que somos amigos y también trabajamos juntos, de repente.
[Abraham]: En una clase de baile Alán conoció a la hija de Alicia. Ella lo invitó a un evento en la organización de su mamá. Tomó fotos y, durante ese tiempo, también tuvo la oportunidad de participar en la terapia. Desde entonces él trabaja con el mismo objetivo que Ethan también identificó en el círculo de psicología.
[Ethan Rivera]: Entonces el descubrir ese lugar, dije sí se puede, sí se puede. Hay personas que quieren cambiar, si hay personas que son abiertas al diálogo, hay personas que son abiertas a la reflexión.
[Abraham]: Gabriel profundiza sobre esta misma idea y los malestares que se tratan en las diferentes terapias.
[Gabriel Arenas]: O como este clásico de no lloras o no te puedes como relacionar a profundidad, como de amistad, con mujeres o con otros hombres.
Entonces, como que ese tipo de cuestiones verlo ahí, en práctica, pues sí me hizo decir: ‘hay cosas que trabajar, se pueden trabajar’. Y también, al escuchar los relatos era de, me identifico con esto, entonces: ‘quizá también hay cosas que debo trabajar en mí’.
[Ritmo ágil de percusiones permanece a fondo]
[Abraham]: Hay algo importante en esta visión de Gabriel: la deconstrucción. Esta abarca todos los aspectos de nuestra vida: desde lo más superficial, como nuestra apariencia, hasta lo más profundo, como nuestras relaciones y nuestras creencias. Es un proceso que nos invita a cuestionar todo aquello que damos por sentado.
Ya encontré a los expertos, los lugares, los métodos y a las personas con quienes comparto esta duda, además del proceso en el que estamos. Ahora me pregunto: ¿qué significa ser hombre para este grupo de la generación Z? Alán me lo explica.
[Alán Hernández]: El ser hombre no es, eh, cargar con toda la responsabilidad o tener esta dureza tan cabrona para el trabajo, para muchas cosas. También podemos divertirnos, también podemos disfrutar, también podemos llorar, también podemos hacer muchas cosas que sí nos dan la posibilidad nace, ¿no?”
[Música introspectiva va a fondo]
[Abraham]: Adquirir un compromiso ético implica tomar acciones concretas, pero cómo se traduce esto en mi día a día. Me pregunto cómo esta nueva actitud puede mejorar mis relaciones personales y la convivencia en ámbitos como el escolar, laboral, social y familiar. Para empezar, podría reflexionar sobre mi propia conducta y apariencia, al igual que Gabriel, puedo buscar formas de expresar mi identidad.
[Gabriel Arenas]: Te digo son micro y quizá generan tanto, sólo incomodan un poco. Pero, pues, tengo el cabello medio largo, me pinto las uñas, y en ciertos eventos como uso maquillaje o cosas así, para romper un poco con la norma. Y sí noto una diferencia del trato.
[Abraham]: Alán, en cambio, está trabajando en su identidad a través de sus relaciones familiares. Ambos procesos, aunque diferentes, aportan al cambio.
[Alán Hernández]: Es curioso porque, al principio, era muy conflictivo con mi papá, o con mis hermanos, o con la gente que se tiene una perspectiva de ver la vida, es válido. Pero he aprendido que la mejor manera es comprendiendo siendo empático.
[Abraham]: La terapia, como propone Alán, y también Eduardo, puede ayudarnos a fortalecer nuestra capacidad de acción, a eliminar lo tóxico y a transformar positivamente nuestras relaciones. Alán pone de manifiesto la importancia de actuar a pesar de las dificultades.
[Alán Hernández]: Ver estas formas distintas de hacer las cosas y decir “sí, sí se puede” y, de repente, toparme con otra pared, porque mi papá ve esas herramientas como innecesarias, más que nada, las descalifica porque él tiene otra forma de ver la vida. Mis amigos lo hacen algo necesario. Entonces, ¿cómo me voy mezclando o cómo lo voy?, ¿cómo lo voy socializando? Es eso, darme la paciencia conmigo mismo, porque para eso es el trabajo: para estar yo tranquilo y que nadie tenga el control de mis emociones, sino nada más yo.
[Música introspectiva va a fondo]
[Abraham]: La música siempre ha sido mi compañera. Desde niño, crecí escuchando rock en español y boleros. Me acompaña en todas partes: mientras hago las tareas del hogar, en mis trayectos por la calle o cuando me relajo con un baño. Aunque no tengo un género favorito, siempre me he inclinado por las canciones en español.
He descubierto que la música también puede ser una ventana hacia otras formas de ver el mundo, especialmente en lo que respecta a las masculinidades.
Un fenómeno reciente son los corridos tumbados. Pensando en eso le pedí a Ethan, Eduardo y Gabriel que escucharan una canción, “El muchacho se fue p'arriba” o “Siente el peligro y la Glock desenfunda”, son frases de “La Patrulla” que interpreta Peso Pluma, la canción más escuchada en el Top México de Spotify.
Este grupo de personas se está cuestionando los roles tradicionales de género que encontramos en la música, en el cine, en los videojuegos, en las redes, y busca construir masculinidades no hegemónicas. No siempre es fácil, dice Alán:
[Alán Hernández]: Trato nada más de hablar, y cuando veo que ya se pone fea la situación, es como tratar de no engancharme en lo que ellos me están diciendo. Saber que no soy yo, es parte de su forma de pensar, es parte de su forma de percibir, y es válido. Pero también ser claro en que esta es mi identidad, en cómo pienso y cómo quiero la vida, porque no quiero una vida que esté con esas reglas, con esos condicionamientos, con esas formas que a veces son arcaicas. Creo que las cosas se pueden solucionar hablando, expresando de una manera correcta qué quieres, qué necesitas".
[Música introspectiva queda de fondo]
[Abraham]: Reconocer que uno no puede con todo, decir lo que se siente sin temor a ser juzgado es también lo que aconseja Gabriel:
[Gabriel Arenas]: Hay una crisis generacional actual en ciertos temas de masculinidad que genera malestar; hubo una pandemia; socializar se vuelve súper complicado, se habla también como de una especie de epidemia de soledad en los hombres. De por sí no sabes como un profundo malestar que hay, si están buscando apoyo, quizá no saben de qué forma, y ahí es cuando para mí lo del círculo fue… Digo, quizá haya un montón de cosas por modificar en el círculo para que mejore, pero, lo veo por el momento como una gran opción.
[Música introspectiva de cuerdas se mantiene]
[Abraham]: Hasta aquí llega hoy mi camino. Si bien no encuentro una respuesta definitiva a la pregunta sobre qué significa ser hombre, el simple hecho de cuestionarme es un primer paso crucial. Para mí, este viaje no ha sido sobre abandonar quién soy, sino más bien sobre encontrar nuevas formas de serlo.
La idea de "ser hombre" ya no tiene que estar encasillada en las tres F de mi abuela. Hoy, la vulnerabilidad es también una parte importante de lo que somos, de mí. Tal vez, ser hombre hoy significa aceptar que podemos ser mucho más que lo que se nos ha dicho.
[Música introspectiva de cuerdas se mantiene]
Créditos
[Habla locutor]:
Investigación Abraham Saldívar
Mentoría: Sergio Rodríguez-Blanco
Música y producción: Yeudiel Infante
Aparece la Rúbrica de salida
[Entra efecto electrónico]
[Entra Cortinilla]: Esto fue “Un mundo raro” post verdad, post pandemia y post patriarcado. Una producción de Radio UNAM y la unidad de investigaciones periodísticas de Cultura UNAM. Visítanos en corriente alterna.unam.mx
[Fin del podcast]
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Varios / UIP
Anfitriones
Corriente Alterna pódcast: jóvenes que interpelan el presente y el futuro. Retrato sonoro de un México diverso y contradictorio. Historias para llevar en el bolsillo. Entrevistas a profundidad. Voces que cuentan un país en continua transformación. Crónicas desgarradoras de madres que buscan a sus hijes; pero también historias de barcos que cruzan el océano para conquistar Europa. Géneros fluidos, feminismos, derechos humanos y territorios. Este es un llamado a escuchar y a escucharnos, a aceptar la disonancia, la disidencia y el ruido.